Contra la pared
País: Alemania, Turquía
Año: 2004
Título internacional: Gegen die Wand, Duvara karsi, Head-on
Guión y dirección: Fatih Akin
Actores: Birol Ünel, Sibel Kekilli, Catrin Striebeck, Güven Kirac, Meltem Cumbul, Zarah McKenzie,
Stefan Gebelhoff, Francesco Fiannaca, Mona Mur, Ralph Misske, Philipp Baltus, Hermann Lause, Karin Niwiger, Demir Gökgöl, Cem Akin.
Ganadora del Oso de Oro del Festival de Berlín en 2004, Contra la pared es una de esas películas inconfundibles, que no se olvidan fácilmente (al contrario, uno sigue saboreándolas después de haberlas visto). Es que la coproducción turco-alemana se caracteriza por un guión crudo, sin concesiones y con aristas imprevisibles. Por otro lado, una mención especial merecen los actores, todos ellos y en particular Sibel Kekilli y Birol Ünel, responsables de encarnar a los protagonistas Sibel y Cahit.

Akin parece saber bastante de psicología, sobre todo cuando se trata de abordar el comportamiento humano en circunstancias poco usuales. El director alemán de origen turco ya demostró esta habilidad en El experimento, thriller de ciencia ficción filmado en 2001, altamente recomendable para alquilar en DVD/video. Tres años después, vuelve a hacerlo con una temática distinta y de una manera menos lúdica.
A diferencia de su predecesor, Contra la pared no especula con determinada situación experimental, futurista. Aquí las cosas pasan de un modo concreto, irreversible, trágico a la vieja usanza griega. De hecho, todo parece encadenarse en un serie de acontecimientos que conducen al desencuentro, a la pérdida, a lo tangencialmente irreparable.
Por otra parte, así como gira en torno a la determinación de la fatalidad, el film también recurre a la fuerza de la tradición. Desde el punto de vista formal, Akin se permite recurrir a separadores de música folklórica otomana que hacen las veces de nexo entre los distintos “capítulos” de su relato. Desde el punto de vista del contenido, no falta la alusión a la gastronomía (a través de las comidas que prepara Sibel), a los ritos (a través del pedido de mano y de la ceremonia de casamiento), al idioma (a través de los reproches endilgados a Cahit).
En medio de tanto amorío pasteurizado con gusto a happy end, Contra la pared sobresale por tratarse de una propuesta directa, descarnada, potente, osada. Bien vale la pena verla y, como dice el propio protagonista, disfrutar por unos días de un terrible pero inigualable “hechizo”.
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